Metodología para la limpieza y desinfección de tanques de agua potable.

Antes de proceder a la limpieza de los tanques de agua se realizará una inspección ocular del sitio, observando en particular: condiciones de seguridad para los operarios durante las tareas, accesibilidad a todos los componentes de los tanques de agua, incluidos tapas de inspección, válvulas de carga y descarga, desagotes, etc.; estado de mantenimiento de los distintos elementos mencionados y cualquier otro elemento o circunstancia que se considere vinculada a la operación a realizar.

En la inspección ocular se prestará especial atención a la posible rotura de tapas y/o atascamiento de válvulas, para prever la necesidad de su reparación en caso de ocurrir alguno de estos sucesos. Se deberá tener en cuenta contar con los especialistas del ramo mencionado a fin de no producir innecesariamente la falta de provisión de agua al edificio.

Se planificará las operaciones a realizar poniéndose de acuerdo en fechas y horarios con los responsables del edificio. Se informará en forma conveniente y con suficiente anticipación a los habitantes y/o usuarios del edificio del trabajo a realizar y de la posible falta de provisión de agua (si fuera necesario), para que se tomen los recaudos al respecto.

Como primer paso, se interrumpirá el acceso de agua al tanque en cuestión y la salida del mismo hacia la red edilicia. A continuación se desagotará el tanque por medio de la válvula de limpieza o por medio de bombas. Posteriormente se abrirán las tapas de acceso y se verificará su estado para poder cerrarlas cuando se termine con el procedimiento.

A continuación se procederá a la limpieza del tanque. El operario se introducirá con cuidado, con el equipo apropiado. El operario limpiará el interior y tapas del tanque con cepillo de cerdas duras y agua, o con agua a presión, removiendo todo material adherido a las paredes y piso del tanque y luego procederá al retiro de los sedimentos existentes; finalmente se lavará el piso y las paredes con agua clorada a efecto de lograr una óptima desinfección..

Una vez realizada esta operación, se enjuagará el tanque, desagotando por válvulas de limpieza o por medio de bombas, cuidando de eliminar los posibles residuos que hayan quedado en el fondo del tanque.

Luego se colocará la o las tapas de acceso del tanque asegurando su hermeticidad, y se cerrará la válvula de limpieza. Se llenará el tanque con agua de red, agregando hipoclorito de sodio en una proporción adecuada a fin de lograr una adecuada desinfección del tanque y del sistema de distribución. Esto se repite para cada uno de los tanques existentes.

A los cinco días aproximadamente se tomarán las muestras de agua para realizar el análisis bacteriológico. Dichas muestras serán extraídas en la válvula de limpieza del tanque y/o en una canilla de la instalación interna del inmueble.

Por último, el Director Técnico firmará el certificado de los trabajos realizados con el resultado de los ensayos bacteriológicos obtenidos luego de la limpieza y desinfección. Este certificado será refrendado por el Administrador o Representante legal del consorcio (Art. 4.1 Reglamento de la Ordenanza Municipal Nº 11554/98).

Dos ejemplares del certificado, con el protocolo del Análisis del Agua adjunto, quedará en manos del responsable del edificio mencionado en el párrafo anterior; un tercer ejemplar lo conservará la empresa.